Kevin Wong: “Asumo esta representación como un puente entre el personal y los espacios de decisión”
Kevin Wong, el nuevo representante administrativo ante la Asamblea Universitaria 2026, tiene claro que el reto de su designación es trasladar con claridad las demandas del personal y lograr que temas como el reconocimiento laboral, las oportunidades de crecimiento y las condiciones de trabajo formen parte de la agenda institucional. Para él, asumir una representación implica convertirse en un canal efectivo de diálogo.
Cuenta con experiencia en el Sistema de Bibliotecas de la universidad, área a la que se incorporó el año 2009. Su trayectoria le ha permitido conocer de cerca los desafíos cotidianos del personal administrativo. Hoy, ese conocimiento se convierte en una herramienta clave para ejercer un rol que —más allá de lo formal— busca generar incidencia real.
¿Qué te animó a dar este paso y postular como representante?
Mi camino en la PUCP empezó en el Sistema de Bibliotecas, donde he podido ver de cerca los retos del personal administrativo. Postulé porque me mueve el deseo de convertir este espacio de representación en un canal real para que nuestras autoridades escuchen, de primera mano, las demandas que a veces quedan silenciadas en la dinámica diaria. Recibí la noticia de mi elección con mucha responsabilidad. Entiendo que los compañeros administrativos han depositado en mí su confianza para ser su voz ante la Asamblea, por lo que, más que un logro personal, lo siento como un encargo institucional para trasladar sus preocupaciones con claridad y respeto.
¿Cómo describirías la importancia de la participación del personal administrativo en la Asamblea?
El personal administrativo de la universidad es muy profesional y tiene una gran capacidad de respuesta. Somos el soporte que sostiene la operatividad de la PUCP, incluso en condiciones de incertidumbre, como lo fue la pandemia. Valorar ese esfuerzo no solo debe ser un discurso, sino que debe reflejarse en mejores condiciones y oportunidades de crecimiento. El personal sabe que la Asamblea tiene sus límites, pero ve en su representante una oportunidad para hacer llegar a nuestras autoridades la urgencia de temas como el sinceramiento salarial y la promoción interna.
¿Qué compromiso asumes como representante del personal administrativo ante la Asamblea?
Trasladaré las demandas y sugerencias del personal administrativo de manera técnica y clara. No busco protagonismo, sino efectividad para que nuestras necesidades lleguen a las autoridades, a quienes toman las decisiones finales. Busco ser un facilitador y, en ese sentido, aprovecharé el canal oficial asignado, el correo electrónico, para informar qué se discute en la Asamblea, y habilitaré espacios —presenciales o virtuales— para recoger las sugerencias, inquietudes y preocupaciones del personal, como ya lo he estado haciendo con muchos compañeros, a quienes agradezco por la confianza. Me entusiasma especialmente impulsar la formalización del retorno de las oportunidades de promoción interna, pues es fundamental que la universidad priorice el talento que ya tiene, valorando la lealtad y la experiencia de quienes ya conocen la institución antes de buscar externamente.
¿Qué te gustaría dejar al final de tu periodo como asambleísta?
Al terminar mi gestión, me gustaría tener la satisfacción de haber logrado ser un canal de comunicación institucional que ayude a que las demandas sobre salarios, becas y promociones estén en el centro de la agenda de las autoridades gracias a nuestra incidencia constante. Asumo esta representación con el firme compromiso de ser el puente que conecte sus realidades con los espacios de decisión. Mi prioridad es que sus demandas y sugerencias lleguen a nuestras autoridades con la fuerza y claridad que merecen. Más que una presencia formal, entiendo mi rol como una oportunidad de mediación y acercamiento constante; por ello, me comprometo a escucharlos y asegurar que el valor de nuestra labor administrativa sea plenamente reconocido en la agenda universitaria.